El proceso selectivo funciona como un embudo. Si al llegar a la recta final el número de aspirantes "Aptos" supera al de plazas ofertadas, la División de Formación y Perfeccionamiento aplica una nota de corte del sumatorio. Solo los opositores cuya suma de las pruebas físicas y teóricas alcance o supere esa nota final conseguirán su plaza e irán a la Escuela Nacional de Policía en Ávila.
La nota máxima posible en este sumatorio es de 20 puntos:
- Pruebas físicas (0 a 10 puntos): Se obtiene de la media exacta de los tres ejercicios. Es obligatorio sacar un mínimo de 5 puntos para no quedar eliminado en la primera fase.
- Examen teórico (0 a 10 puntos): Las respuestas erróneas penalizan. La nota de corte para pasar a la siguiente fase la fija el Tribunal cada año según el nivel global.
Aprobar con la nota mínima rara vez garantiza el ingreso. Si sacas un 5 en las físicas y vas justo en la teoría, es probable que te quedes fuera en la criba final. Las últimas convocatorias lo demuestran: en la Promoción 41 el corte del sumatorio fue de 13,8518 puntos, y en la Promoción 42 subió a 14,5992 puntos. Por ello, sacar una nota alta en las físicas actúa como un colchón vital para ir con menos presión al examen teórico.